miércoles, 16 de abril de 2008

¿Por qué hablay como chileno? - parte 2

Siempre que converso con mis amigos, peruanos o chilenos, una de las preguntas que más frecuentemente me hacen es "¿Qué jergas utilizan los chilenos?" o "¿Qué garabatos utilizan los peruanos?". A todo esto, trato de revisar mi diccionario mental para determinar qué palabras son interesantes para cada uno de los dialectos. Luego, hablando con un amigo me dió la idea de armar un pequeño diccionario Chileno - Peruano. Por supuesto, como buen estudiante de comunicación no juzgo ninguno de los dialectos; más bien, espero que sea de utilidad para calmar curiosidades de mis amigos chilenos y peruanos. En fin, aquí está.

Notas:
- No todos los términos aquí descritos son jergas: algunas palabras son de uso común.
- Que una palabra aparezca en una columna no significa que nunca se ultilice en el otro país.
- Algunas palabras no son necesariamente jergas del país vecino, sino significados en castellano puro (si una palabra aparece en paréntesis quiere decir que es una palabra que no tiene jerga ni dialecto en el país respectivo).
- Si las palabras aparecen con slash (/) significa que hay dos jergas distintas del país para dos significados distintos.
- Hay cientos y miles de palabras que no estarán en la lista. Mientras me acuerde más lo ire implementando.
-
Chileno - Peruano
-
A
Agarrado: Templado (enamorado)
Altiro: Al toque
Ampolleta: Foco
Apañar: Hacer la taba
Atracar: Agarrar (besarse apasionadamente)
C
Cabritas: Canchita
Cabro: Muchacho
Cachar: Manyar
(caminar): Latear
Carrete: Chupeta
Chanta: Trafa
Choro: Chévere
Citófono: Intercomunicador
Copete: (licor)
Cuático: Locazo
Cuico: Pituco
Culeao: Cojudo
Curado: Choborra
Curso: Promoción (de colegio o universidad)
D
Data: (proyector)
De más: De todas
E
Engreído: Sobrado
Engrupir: Florear
En pana: (malogrado)
Entretención: Entretenimiento
F
Filete : Bravazo
Flaite : Choro
Fome : Monce
Frutilla: Fresa
G
Gallo : Pata (tipo)
Garabato : (jerga/lisura)
H
Hueco : Cabro
J
Jote : (Vino tinto con Coca-Cola)/ gilero
Jugoso : chonguero
L
La dura : La firme
La lleva : La pone, pone, es la voz
La micro : El micro
Lata : (aburrido)
Latear: (aburrirse)
M
Macetero : Maceta (para las plantas)
Magdalena : Kekito (muffin)
Mamón : Hijito de mamá, engreído
Mechón : Cachimbo
O
Ocupar: (usar, utilizar)
Once : Lonche
P
Palmeritas : Orejitas (golosina)
Pega: Chamba
Pico : Pinga
Pieza : Cuarto
Pimieto : (pimiento)
Po : Pe, pes, pue (abreviación de pues)
Poncear : Cachar, tirar
(Porotos verdes) : Vainita
Q
Qué onda: Qué tal
("que se regala"): regalón(a)
R
Ramo : Curso (universitario)
Regalón(a) : Engreído(a)
Repollo : Col
T
Talla : Chongo, (broma)
Telón : Ecram
Tóxico : (asqueroso)
Trípode : parante (apoyo para el micrófono)
V
Ventana : Hueco (en horario de universidad)
Vo: (tú)
W
Weada: Webada

sábado, 12 de abril de 2008

Los micros vs. Las micros. Las combis vs. El metro.

Salir de la burbuja en la que estaba encerrado me permitió conocer mucho más acerca de las ciudades, de las organizaciones, de la vida. Yo, como universitario, tenía en Lima y tengo en Santiago que transportarme utilizando el transporte que nos pueden ofrecer la o las empresas de transporte público de cada país. En fin.
...
Me acuerdo que para dirigirme a mi universidad en Perú tenía que caminar unas tres cuadras hasta una esquina (o quizás en medio de la pista, ...) cualquiera para subirme a un micro que me lleve desde mi casa hasta la avenida en donde, si sigo de frente, llego a mi universidad. Pero a mi universidad no llego a pie. Tengo que tomar una clase de micro distinta, que nosotros los peruanos llamamos combi, que es como una clase de furgoneta pequeña en donde entran 15 pasajeros. Tanto en los micros como en las combis las personas van apretadas, tanto así que el cobrador repite incansablemente, una vez que uno ha subido "apéguese pe, colabore pe barón" y grita hacia afuera, hacia la calle "carro vacío carro vacío!". Y adentro todos estamos quebrándonos las columnas y malogrando nuestras rodillas. Al llegar al lugar de destino, el cobrador, que está en la puerta dice, mientras el auto aún no frena, "pie derecho pie derecho!" que es el pie que debes poner en el pavimento para no caerte, ya que el cobrador te obliga practiamente a bajarte mientras el auto está en movimiento. Y si no es así el condctor comienza la carrera antes que que puedas haber bajado... completo. Sin embargo, este sistema no es del todo malo. Es desordenado, sí. Pero es práctico y de poco precio. Como dice Rolando Arellano: "Bueno, bonito y barato", las 3 B's de Perú. Aunque nuestro transporte no sea ni bueno ni bonito.
...
Por otro lado, más al sur se encuentra nuestro vecino santiaguino. Lo resaltante de esta ciudad es que los habitantes de la misma están muy discoformes con su sistema de transporte, al punto de muchos detestar a la presidenta por haber llevado a cabo tal proyecto (que antes era un proyecto y hoy es realidad). Hablo del Transantiago. El Transantiago es una empresa estatal gigantesca que reúne varias empresas de transporte del país y las pone bajo el mismo nombre. "Súbete", es el slogan de la misma. Está compuesto por tres elementos de transporte: los buses troncales, los buses locales (ambos llamados como la micro) y el metro de santiago. Pero en fin, basta de teorías y vamos a ver cuál es mi recorrido de aquí a mi universidad chilena.
...
Salgo de la casa, camino una distancia similar a la que caminaba desde mi casa de Perú al paradero (en Perú llamamos paradero a cualquier esquina) y tomo la primera micro. Ésta micro puede ser una troncal (Un bus enorme de dos compartimentos que parece tren) o una local (Un bus de color que es más pequeño que el troncal, siempre de un compartimento), que hace su recorrido por dos avenidas grandes para dejarme finalmente frente al colegio de mi hermana Mariana, que a su vez está frente a la estación de metro de Francisco Bilbao (así se llama la avenida). Las micros son distintas. Muy distintas. Son más ordenadas, y aunque durante algunas horas vayan repletas (y más que en Lima) de gente, existen y se respetan bastante os asientos preferentes para ancianos, embarazadas o discapacitados, aparte que todas las micros son Mercedes-Benz o Chevrolet. También cuentan con un espacio vacío específico para personas que entren en silla de ruedas. Que? como entran a la micro? Fácil: la micro se inclina hacia un lado gracias a la presión de aire sobre las ruedas que controla el conductor y se baja una rampa que deja subir a dichas personas. Los santiaguinos dicen que esto es desordenado. Pero para mí no lo fue. Bueno, sí existen personas alborotadas aquí, y bastantes. Un día subí a una micro troncal que tenía un cartel en el techo que dice CUIDADO PELDAÑO para prevenir a la gente de un peldaño en el interior de la micro que es bien pronunciado. El punto es que algún chistoso le borró algunas letras haciendo que el cartel diga CUIDADO PELDANO. En fin, una vez hecho este recorrido llego a la estación de metro. Hagamos un pequeño paréntesis en esto.
...
Como verán en la foto, los taxis santiaguinos son también distintos que los de Lima. Sí, esos autos pintados de negro con amarillo son los taxis de acá. En Lima, los taxis pueden ser cualquier persona. Legales o ilegales, autorizados o ladrones, con el sello de la municipalidad o con el sticker de taxi que se compraron en la esquina. Eso sí, también tiene sus ventajas: una vez más, el precio. Si... el precio. Ahora les diré por qué: en Santiago todos los taxis deben (ojo: deben) tener la placa del auto de color naranja (o naranjo, como dicen los chilenos) porque eso significa que estás autorizado para ejercer taxi. Si no tienes la placa naranja no eres taxi, así de simple. Ahora bien, existen los taxis oficiales de la municipalidad de Santiago y los taxis particulares. Los particulares son de diversos colores y se diferencian únicamente por el color de placa. Los oficiales son los pintados de negro con amarillo, y basan sus precios en un contómetro que va marcando la cantidad de pesos a pagar al final del recorrido. No existe el regateo y no hablas con el conductor antes de subir al auto. Eso sí, una vez más, el precio es MUCHO mayor. Por ejemplo, un recorrido de mi casa a Escuela Militar, que es equivalente a la distancia entre Javier prado con Aviación y Óvalo Higuereta, sale aprox 2500 pesos, lo que en moneda peruana equivale a más de 14 soles. Y en Perú cuesta 6 soles un recorrido similar, aunque con más riesgos.
...
Pero regresemos a mi recorrido universitario. En éste punto llego a la estación de metro y desciendo por las escaleras. Un túnel de metal me espera mientras bajo peldaño a peldaño. Llegado abajo, debo pasar por un puente iluminado de azul (muy bonito, por cierto) para llegar a los validadores Bip! (Bip! es la tarjeta que sirve para todo el transporte público de Santiago, o sea, para todo el transantiago) y acercar la tarjeta a la zona magnetica y escuchar el Bip! característico de que estás pagando tus buenos 380 pesos (o 420 si es hora punta). Lo bueno es que sólo pagas una vez por todo el viaje que hagas, y tienes 90 minutos para que no te cobren nada al pasar denuevo tu Bip! por un validador. Bajo por el metro y tardo 3 minutos para llegar a la otra estación, la estación Tobalaba, en donde me cambio de vagón, subiéndome a uno que me llevará hasta el centro de Santiago, el barrio universitario.
...
El propósito de este post, por cierto, no es echar en cara absolutamente nada ni quejarme de las bondades de mi país. Sólo incitar un poco a la reflexión acerca de las cosas que debemos aprender y de las cosas con las que nuestro hermanos del Sur están disconformes. En fin! Los micros vs. Las micros y Las combis vs. El metro.
...


(imagen extraída de un blog haciendo crítica al transantiago: http://www.disenoemergente.cl/portafolio.php?proy=9770&ac=irp)


...
¿Qué pasaría con nuestras vidas si tuviéramos en Perú una TransLima?

sábado, 5 de abril de 2008

¿Por qué hablay como chileno?

Al llegar al país del sur me topé con una primera dificultad. No fue el clima: varía mucho, hace más calor que en Lima y más frío, pero no fue obstáculo para mi estadía en Santiago. No fue la gente: a pesar de que existe un conflicto tonto entre algunas personas de mi país y algunas otras de Chile, todos, desde las personas de la calle, con las que siempre hablo, hasta mis compañeros de la universidad me han tratado muy bien. No fue el transporte: de hecho, el transporte en Santiago es 1000 veces más ordenado que el de Lima, aunque la mayoría de los Santiaguinos deteste el Transantiago, del que escribiré en el próximo post.
....
Así, pues, la primera gran barrera que tuve fue la barrera del idioma. Como me dijo un gran profesor chileno: "Nosotros los chilenos no hablamos castellano, hablamos chileno". Y bueno, para que mentir, es verdad. La forma de hablar de los chilenos es totalmente distinta que el resto de latinoamérica y no por esto deja de ser un dialecto extremadamente interesante. Así que de a pocos fui construyendo mi diccionario mental y preparándome para enfrentar un nuevo idioma lleno de posibilidades.

Actualmente estoy alojado en la casa de unos tíos, que han pasado a ser prácticamente mis padrinos; y una prima de cariño, que ha pasado a ser como mi hermana. El tío me dijo antes de llegar "si empiezas a hablar como chileno te boto de la casa" en tono de broma, por supuesto. Pero el hecho es que al hablar con los chilenos he descubierto muchas cosas interesantes en su idioma, que al igual que el castellano peruano, tiene muchas particularidades.

¿Por qué hablay como chileno?
Me sucede que cuando hablo con mis familiares o amigos me dicen que se me ha pegado el acento chileno pero vo cachay que no es así. Eso sí, hay palabras que estoy obligado a usar en algunas ocasiones cachay, porque de otra forma no me podrían cachar a lo que voy po. Ahora bien, trato de hacer un ligero cambio de idioma para que también puedan entenderme los míos, porque si les hablo de pieza o de la micro pensarán que estoy loco cachay y que estoy hablando weadas. El otro día tuve una conversación muy interesante con un amigo chileno muy buena onda que suele viajar a muchos países para actividades de intercambio y me contaba las veces en las que tenía que "cambiarse el chip" para poder entenderse hablando con los peruanos, incorporando en su vocabulario garabatos como causa, oe, pes, pe, habla, etc. Por otro lado él me dijo que yo no hablo para nada como chileno, pero que tampoco hablo como el resto de peruanos. Qué lata! Me imagino que para nuestros amigos los chilenos debe ser re raro el idioma peruano, la dura que de eso no hay duda cachay.
...
¿Diferencias interesantes? Aquí van algunas: acá a los muchachos les dicen "cabros" mientras que en Perú cabro significa maricón. Puede generar muchos malentendidos, pero es gracioso. En Perú a los que reciben siempre atención y los quieren mucho en casa los llamamos "engreído" o "engreída" mientras en Chile les dicen "regalón" o "regalona". En Perú por otro lado, decir "regalona" es como decir "la que se regala a todos". Cachay? Una muy buena y que siempre se me escapa es decir las imprecisiones con la palabra "y pico" que en Chile tiene una connotación totalmente diferente: se refieren más bien al órgano genital masculino. Etcétera, etcétera.
...
En fin cabritos, dejémonos de weadas y no es que uno de los países hable mal y que el otro hable bien. No seay fome! Simplemente hablamos distinto. Con distintos garabatos (jergas), distintos modismos y acentos tenemos enfoques diferentes y diferentes formas de ver el mundo pero tengan por seguro que somos países hermanos. Claro pe caushita! apégate al fondo pe hay espashio pe cashita colabora pe barón! OK?

Nada más,
bye po.
alaoz ps.

viernes, 4 de abril de 2008

Reviviendo el blog

Mi vida, desde el último post que hice hace unos meses atrás, ha cambiado un poco. Un resumen rápido diría que crecí con los últimos problemas que tuve, que mi relación con mi pareja creció aún más, mis estudios al final de todo fueron fructíferos... tan inesperadamente buenos que me fui becado al extranjero, que he conocido nuevas personas y nuevas formas de pensar y ver el mundo, que aprendí a luchar conmigo mismo y a armar mi propia realidad a mi favor, que retomé muchas cosas que había dejado en el olvido. Que me he vuelto a encontrar conmigo y con todos.

Sí, ha llegado el momento de revivir el blog.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Castillo de cartas

Hay días en los que la presión me consume. Un día desperté sin ganas de hacer nada, simplemente lo único que quería era quedarme tendido en mi cama. Luego, una mañana pesada, una tarde peor. Ganas de dormir y no despertar jamás, conflictos internos. Un mal sin origen. ¿Qué es lo que me tumbó de esa manera? Pelidecí. Luego, las palabras de un amor y la atención de una buena amiga fueron devolviéndome el color...

Horas más tarde, me encontraba diciéndome a mí mismo una vez más "tienes que descansar". "...descansa, descansa". Encontré sobre la mesa las cartas tiradas que mi hermano había usado para poder armar un castillo. "Lo intentaré", me dije. Pieza por pieza, carta por carta, me concentraba sólo en eso. Quería olvidarme de todo lo demás. Aunque nunca pude armar el castillo de 8 pisos, sé que lo intenté y lo volví a intentar. Luego se me ocurrió algo.

Mi vida es como esa gran castillo de cartas que estuve construyendo. Muchas veces trato de llegar a la cima pero el desequilibrio hace que me caiga. A veces siento que estoy a punto de lograr la perfección, iluso yo. Pero claro, el cielo no se alcanza en un día. Me caigo, pero mientras más intento llegar a las nubes más cerca me ubico. Luego, el cansancio se apodera de mi y abandono por un momento mi objetivo. Le retomo. Me doy cuenta de que cada vez que ese castillo se destruye hay algo que queda en pie: la base. Y sí, es verdad. Quiero reforzar más las bases que me sostienen y avanzar. A veces soy un obsesionado con los logros, tengo que aprender a controlarme. A veces no sé perder, aunque yo diga que sí.

El castillo de cartas... esa es mi gran confesión.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Nunca te rindas

Amiga, nunca te rindas. Sabes que has hecho bastante por lograr lo que quieres, sabes que has conseguido superar muchos temores. Quizás la vida te ponga a prueba a cada instante, pero no desistas en tu camino. Sé que algunas cosas que estás haciendo aún no te convencen del todo, sé que te gustaría estar haciendo otra cosa... sé que tienes una pasión. Te lo he dicho antes: las pasiones son emociones, son la fuerza mágica que nos hace vivir. Nunca la abandones.

Yo cometí el error de dejar de lado las cosas que me gustaban hacer. Hoy las he retomado. Me gustaría, de la misma forma, verte cada día mejor, sonriendo a la vida más, sonriéndote a ti misma. Diciendo "quiero mejorar y lo haré". Tú y yo sabemos que todas las personas en la vida tienen momentos difíciles. Sí, lo sabemos. Sin embargo, mírate... cada día te muestras más brillante, has llegado a hacer cosas que hace unos meses atrás no te imaginaste que llegarías a hacer. Estoy orgulloso de ti.

Has sorprendido a todo el mundo con tu vitalidad y tus nuevas ganas de seguir adelante, cada día das un pasito más, avanzas lento pero firme. Me encanta el sentimiento de superación. No dejes que los comentarios de otros te destruyan. Tómalos como parte de la vida. Durante el camino encontrarás grandes retos y muchos senderos espinosos, sin embargo, al final se encuentra un gran paraíso: tu futuro. No dejes que nada ni nadie te impida seguir avanzando.

Mira hacia el mañana, concéntrate en tu presente, aprende de tu pasado. Mantén los ánimos y no temas al fracaso, que la única razón por la que una persona no gana es porque nunca ha perdido. Si uno no pierde, no gana. No temas al riesgo, simplemente sal al escenario. Las personas te esperan, esperan verte bien. Yo quiero verte bien, realmente me importa.

Y tú ya has ganado. Has superado por fin el miedo que te contuvo durante mucho tiempo, que no te permitía salir adelante. Hoy despegas hacia el mañana, tomas la decisión de salir y sales. Sin temer al público, sin temer al mundo. Si esto continúa así, nunca fracasarás. Porque caerse no es fracasar. Fracasar es quedarse abajo.


Gracias amiga, porque tú me diste fuerzas cuando yo me sentí mal. Hoy entiendo lo que querías decirme y es el turno de que ésta vez te lo diga yo. Gracias.

martes, 6 de noviembre de 2007

51

11:00am. Bola en mano, campeonato en mi universidad. Yo representaba a mi carrera. Frente a la pista, los 10 pinos se alzaban. Miro con determinación, confiado. Lanzo. Canaleta. Lanzo. Canaleta. Una vez más y una vez más, hasta el final. ¿Mi puntuación? 51.

Todos reían, yo también. Extraño los tiempos en los que me defendía con no menos de 160, aunque sea. Pero no importa, hoy aprendí que debo ser constante en lo que haga para ser bueno en lo que me gusta. Así de corto es este post, corto como el juego de hoy.

Punto.